El Volkswagen Tiguan seguirá en producción al menos hasta 2035
El SUV compacto Volkswagen Tiguan no va a desaparecer del mercado a corto plazo. Volkswagen ha decidido ampliar de forma notable la vida comercial del modelo y mantenerlo en producción, como mínimo, hasta 2035. El plan contempla dos actualizaciones de calado para que el Tiguan siga siendo competitivo a medida que los vehículos eléctricos ganan terreno en el mercado.
A primera vista, la decisión puede sonar conservadora. En realidad, deja ver una estrategia cuidadosamente calculada. El futuro eléctrico se acerca, pero Volkswagen no tiene prisa por retirar uno de sus modelos más exitosos.
Daniela Cavallo, presidenta del comité de empresa de Volkswagen, detalló el plan durante una reunión con empleados en Wolfsburg.
La generación actual del Tiguan recibirá dos actualizaciones importantes. La primera gran puesta al día está prevista para 2028, seguida de una revisión más profunda en 2031. Con estos cambios, la marca pretende alargar la producción del modelo al menos hasta 2035.
En términos de la industria, esto equivale a un doble restyling. Lo habitual es que una generación se mantenga en producción durante siete u ocho años. En el caso del Tiguan, el calendario estira ese ciclo de forma considerable.
El Tiguan es mucho más que un modelo más dentro de la gama de Volkswagen. Sigue siendo uno de los vehículos más populares de la marca, con más de ocho millones de unidades vendidas en todo el mundo.
Su éxito responde a una fórmula sencilla. Ofrece unas dimensiones contenidas, el espacio que se espera de un coche familiar y una amplia oferta de motores.
Si a eso se suma el lenguaje de diseño típicamente neutro y de amplio atractivo de Volkswagen, el resultado es un SUV versátil que aparece de forma constante en la lista corta de muchos compradores.
Aunque el Tiguan mantendrá motores de combustión, la electrificación irá ganando peso.
Se espera que las futuras actualizaciones incorporen más sistemas de propulsión híbridos para cumplir con unas normativas europeas de emisiones cada vez más estrictas. A medida que avance la década, las tecnologías mild hybrid e híbrida enchufable probablemente tendrán un papel mayor.
Volkswagen también está reordenando su cartera de SUV. La variante del Tiguan con batalla larga ya ha sido sustituida por un nuevo modelo, el Volkswagen Tayron, que asume el papel de SUV familiar más grande y de siete plazas.
Con ello, el Tiguan queda con una identidad más definida como SUV compacto tradicional.
En paralelo, continúan los proyectos eléctricos. El Volkswagen ID.4 eléctrico podría acabar adoptando el nombre ID Tiguan en algunos mercados, un movimiento pensado para aprovechar el fuerte reconocimiento del nombre.
Mientras los fabricantes siguen hablando de una revolución eléctrica, las cifras de ventas sugieren que los coches de combustión seguirán siendo relevantes durante años. En ese contexto, el Tiguan actúa como un ancla fiable. Si el cambio hacia el vehículo eléctrico avanza más despacio de lo previsto, Wolfsburg seguirá contando con un SUV conocido que prácticamente se vende solo.