Volkswagen estudia fabricar modelos chinos en sus plantas europeas
Volkswagen analiza la posibilidad de usar sus fábricas europeas para producir modelos desarrollados en China o compartir capacidad industrial con socios chinos. No hay una decisión tomada, pero el debate refleja hasta qué punto pesan sobre el grupo la infrautilización de sus plantas y la competencia china.
El consejero delegado del grupo Volkswagen, Oliver Blume, confirmó a Handelsblatt que la empresa estudia nuevas vías para aprovechar mejor sus fábricas. Según explicó, el objetivo central es reducir los costes de planta. Entre las opciones figuran llevar a Europa modelos de Volkswagen fabricados en China o desarrollados allí, así como utilizar capacidad de producción junto a socios chinos.
Blume subrayó, no obstante, que todavía no se ha tomado una decisión. Volkswagen analiza ahora qué modelos de VW creados para el mercado chino podrían encajar con los clientes europeos. La prioridad del grupo seguiría siendo, en cualquier caso, sus propios modelos, y no abrir las plantas a socios.
La estrategia de Volkswagen en China entra así en una nueva fase. El grupo mantiene desde hace años empresas conjuntas con SAIC y FAW, además de su cooperación con el fabricante de coches eléctricos Xpeng. Handelsblatt señala que SAIC tiene presencia en Europa sobre todo a través de MG y que Xpeng prepara su expansión europea.
Eso implica que Volkswagen ya no mira a China solo como un mercado de ventas. Los modelos desarrollados en China, el desarrollo local de software y una base de costes más baja pueden convertirse en parte de la competitividad europea. La conclusión parece clara: si una fábrica europea ya no logra suficiente carga de trabajo con la gama tradicional, Volkswagen la buscará en otro lugar.
Las cifras financieras también dan contexto al debate. La facturación de Volkswagen en el primer trimestre de 2026 fue de 75.700 millones de euros, un 2,5% menos que un año antes. El beneficio operativo cayó un 14,3%, hasta 2.460 millones de euros, y el margen operativo se situó en el 3,3%. El propio grupo vinculó el resultado, entre otros factores, a los aranceles de Estados Unidos, a efectos extraordinarios y a un menor volumen de ventas.
Las ventas de Volkswagen retrocedieron con especial fuerza en China y Norteamérica. Según datos del grupo, las ventas de vehículos cayeron un 20% en China y un 9% en Norteamérica, mientras Europa Occidental creció un 1%. Este escenario explica por qué la dirección habla cada vez más abiertamente de la eficiencia de la red de producción, de la complejidad de la gama y de una creación de valor más regional.
Según Reuters, Volkswagen está revisando las plantas infrautilizadas, la complejidad de la gama y la cartera de negocio. La dirección ya ha dicho que los recortes de costes aplicados hasta ahora podrían no bastar para asegurar el futuro del grupo. El plan contempla eliminar unos 50.000 empleos en Alemania hasta 2030.
Un ejemplo es la planta de Osnabrück. Según fuentes de Reuters, la empresa israelí de defensa Rafael firmó un memorando de entendimiento para adquirir la fábrica de Volkswagen en Osnabrück. Ni Volkswagen ni Rafael comentaron la operación, pero Blume dijo en una llamada con inversores que el grupo mantiene conversaciones avanzadas sobre la planta con empresas del sector de defensa. En la fábrica trabajan unas 2.300 personas y Volkswagen ya había dicho antes que quiere venderla o reconvertirla.