Una nube de humo apunta a un fallo conocido del sistema de refrigeración del Prius
A diferencia de generaciones anteriores, la cuarta generación del Prius, conocida internamente como XW50, suele considerarse un coche muy fiable. Aun así, los síntomas descritos aquí, sobre todo el enorme volumen de humo blanco, se asocian claramente con la entrada de refrigerante en el sistema de escape.
Eso importa porque, aunque este Prius puede ser uno de los coches más duraderos en circulación, no está libre de puntos débiles específicos del modelo.
El sospechoso principal está en el sistema EGR.
En casos como este, el principal señalado es el intercambiador de calor de escape del sistema EGR. En el Prius de cuarta generación, es una de las causas más conocidas del humo blanco abundante. Pueden aparecer pequeñas grietas en la carcasa del intercambiador, lo que permite que el refrigerante se filtre al escape caliente. El resultado es una espesa nube de vapor que puede surgir de repente, incluso circulando a velocidad de autopista.
Los propietarios también han informado de casos en los que baja el nivel de refrigerante sin que exista una fuga externa visible. En la práctica, eso suele apuntar al mismo fallo. El refrigerante no gotea al suelo, sino que desaparece a través del escape.
Existen otros problemas conocidos, pero encajan peor con este caso.
Uno de ellos es la avería de la bomba de refrigerante del inversor. Es menos frecuente que en el modelo anterior, pero si ocurre puede provocar el sobrecalentamiento del sistema híbrido. Normalmente va acompañado de un aviso en el cuadro que indica Hybrid System Overheating.
Otro problema que se comunica ocasionalmente en tiempo frío es la acumulación de condensación en el colector de admisión. Al arrancar el motor, eso puede provocar una breve bocanada de humo blanco y un funcionamiento irregular, a veces acompañado de lo que los propietarios describen como golpeteo del motor. Aun así, no explica bien una cortina de humo sostenida a 120 km/h. En ese escenario, la entrada de refrigerante en el escape sigue siendo la explicación más convincente.
Seguir circulando así es realmente peligroso.
La parte más alarmante del incidente es que, según se informa, el coche continuó durante 20 kilómetros envuelto en humo. No es solo una temeridad mecánica, también supone un peligro para quienes circulan alrededor. Cuando el nivel de refrigerante baja lo suficiente, el sobrecalentamiento total del motor pasa a ser una posibilidad muy real. Igual de grave es la visibilidad casi nula que genera para el resto de usuarios de la vía.
Así que, aunque el Prius sigue mereciendo su reputación como uno de los coches más robustos del mundo, un episodio así recuerda que incluso los modelos más sensatos pueden fallar de forma bastante aparatosa. Y cuando un híbrido empieza a dejar una cortina de humo en la autopista, normalmente no es el tipo de espectáculo que nadie debería ignorar.