Toyota Prius Plug-in Hybrid
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Toyota llama a revisión al Prius por fallo en puertas traseras

Autor auto.pub | Publicado el: 11.02.2026

Toyota vuelve a estar en el ojo del huracán, y esta vez no se trata de cifras de consumo ni de un fallo de software, sino de algo mucho más elemental: que las puertas permanezcan cerradas. El gigante japonés ha anunciado la llamada a revisión de más de 211.000 unidades del nuevo Prius en todo el mundo tras detectar un defecto técnico que puede hacer que las puertas traseras se abran en marcha.

El problema se centra en los pestillos electrónicos de las puertas traseras. La humedad puede filtrarse en el mecanismo de cierre, provocando un cortocircuito que activa la apertura de la puerta. En otras palabras, puertas que deberían permanecer bloqueadas pueden abrirse de forma inesperada si se exponen a suficiente agua de lluvia o a condiciones de humedad prolongada.

Desde el punto de vista de la seguridad, las implicaciones son graves. Los pasajeros traseros, especialmente los niños, dependen de que una puerta cerrada siga estándolo. Un fallo electrónico que anule esa expectativa básica de seguridad automotriz resulta difícil de justificar.

El llamado a revisión afecta a los Prius fabricados entre noviembre de 2022 y abril de 2024. Es decir, golpea de lleno a la última generación del modelo, ese híbrido de líneas afiladas que había conseguido, por fin, dotar de cierto atractivo al nombre Prius.

Este debía ser el renacimiento del Prius. En cambio, el modelo se ve ahora bajo la lupa por un fallo que parece sacado de otra época por su simpleza.

En un comunicado oficial, Toyota recomienda a los propietarios activar la función de bloqueo automático de puertas al iniciar la marcha, al menos hasta que se realicen las reparaciones. Es una solución temporal, no una respuesta real a una vulnerabilidad electrónica.

Los concesionarios comenzarán en breve a realizar las reparaciones gratuitas y los propietarios serán contactados individualmente. Hasta entonces, los conductores del último Prius tendrán que aceptar que su sofisticado híbrido puede comportarse de forma imprevisible bajo la lluvia.

La ironía es evidente: los coches modernos pueden aparcar solos, escanear su entorno y frenar ante peligros invisibles. Pero en este caso, el mayor quebradero de cabeza es una manija de puerta y la expectativa, tan básica como universal, de que una puerta cerrada permanezca cerrada.