Rosmar enseña a caminar a un Audi A8 y lo llama hiperdeportivo
La empresa rumana Rosmar H ha construido un prototipo basado en un Audi A8 cuyas ruedas traseras se desplazan hacia delante y hacia atrás. El demostrador avanza de verdad, aunque a paso lento, pero el 0–100 km/h en 0,3 segundos que anuncia la compañía pertenece por ahora a la misma categoría que los coches voladores y las máquinas de movimiento perpetuo: es fácil hablar de ello, pero bastante más difícil demostrarlo.
## El Audi no circula, sino que se arrastra hacia delante
Rosmar afirma que el V-04 utiliza aire comprimido almacenado en cilindros a 360 bares. Sus ruedas traseras se desplazan longitudinalmente sobre raíles guía, en lugar de limitarse a girar en posiciones fijas.
La patente en la que se basa describe una secuencia de dos etapas. El chasis permanece inmovilizado mientras al menos una rueda se desplaza de un extremo al otro de su recorrido. Después, esa rueda se bloquea y el chasis se mueve con respecto a ella. Al repetir el ciclo, el vehículo avanza poco a poco.
El resultado recuerda a una oruga, una barca de remos o un perro robot especialmente torpe. El coche se mueve, pero es poco probable que el ritmo mostrado en el vídeo haga cundir el pánico entre los equipos de ingeniería de vehículos eléctricos.
Rosmar cifra en un 85% el grado de finalización del prototipo. Su propia hoja de ruta situaba las pruebas en carretera y un nuevo récord de aceleración en 2025, pero la empresa afirma ahora que las pruebas en vivo siguen en marcha y que busca más financiación. La toma de tiempos aún no es una de las prestaciones demostradas del proyecto.
## Una idea sensata queda sepultada bajo el marketing
La patente rumana n.º 132244 no se concibió como el sistema de propulsión de un hiperdeportivo. Su objetivo era mucho más prosaico: ayudar a un vehículo a moverse tras quedar atascado en barro, nieve, hielo o arena.
Si una rueda no consigue tracción, el sistema puede recolocarla con respecto al chasis, inmovilizarla y después desplazar el vehículo hacia ella. Este principio sí podría interesar a fabricantes de vehículos de rescate, maquinaria forestal y otros equipos especializados.
En ese cometido, el proyecto empieza a parecer una solución de ingeniería creíble. Como sustituto del sistema de propulsión convencional de un turismo, pronto se convierte en una demostración acompañada de más promesas que mediciones.
## Pasar de 0 a 100 km/h en 0,3 segundos exigiría 9,4 g
Rosmar anuncia un 0–100 km/h en 0,3 segundos y un 0–200 km/h en menos de un segundo. La primera cifra implica una aceleración media de aproximadamente 9,44 g.
Según el modelo más sencillo de aceleración constante, y sin tener en cuenta pérdida alguna, cada 1.000 kg de masa del vehículo exigiría como mínimo:
- 92,6 kN de fuerza de tracción
- 1,29 MW de potencia mecánica media
- aproximadamente 2,57 MW de potencia mecánica a 100 km/h
Rosmar no ha publicado la masa del prototipo. Sea cual sea la cifra final, la fuerza y la potencia necesarias aumentan en proporción directa a ella, incluso antes de tener en cuenta las pérdidas del sistema neumático, los raíles guía, las válvulas y los neumáticos.
La tracción plantea un problema aún mayor. Sin fuerza normal adicional ni algún tipo de anclaje mecánico, una aceleración de 9,44 g exigiría un coeficiente efectivo de fricción entre el neumático y la calzada de aproximadamente 9,44, muy por encima de las prestaciones de un neumático de carretera convencional.
Rosmar propone como solución lo que denomina «Vacuumatic Wheels», pero su información pública no aporta datos medidos sobre la fuerza de succión, el consumo energético ni los resultados de pruebas sobre superficies mojadas o irregulares.
Por ahora, por tanto, 0,3 segundos no es un récord. Es una cifra en una página web.
## El aire comprimido no es un combustible milagroso y gratuito
El aire comprimido almacena energía, no la crea. Primero, un compresor debe elevar la presión del aire hasta 36 MPa, lo que consume energía. La compresión genera calor, la expansión enfría el sistema y tanto el almacenamiento como las válvulas y la conversión de presión introducen pérdidas.
La información pública de Rosmar no especifica la capacidad de los depósitos, el tiempo de recarga, la masa del sistema, la autonomía ni la energía necesaria para recargarlo. Sin esas cifras, no se puede comparar el sistema de forma justa con un coche eléctrico de batería, un híbrido o un vehículo de combustión interna.
El vídeo demuestra que el aire comprimido puede hacer que el Audi avance lentamente. No muestra hasta dónde, a qué velocidad ni con qué coste energético.
## Aún está muy lejos de las carreteras europeas
Los raíles guía, los cilindros neumáticos y los módulos móviles de las ruedas del prototipo actual quedan en gran medida fuera de la estructura original de la carrocería. Eso llama la atención en una pista de pruebas, pero, en tráfico normal, los componentes expuestos entrañarían riesgos evidentes para los peatones y otros usuarios de la vía.
Un vehículo de producción requeriría un rediseño sustancial de los bajos, módulos de rueda cerrados, depósitos de alta presión homologados para resistir impactos y un sistema de control capaz de coordinar los actuadores neumáticos con la dirección, los frenos y el control de estabilidad.
El paso por curva plantea otro reto de ingeniería. Cualquier diferencia entre las fuerzas aplicadas por los módulos de las ruedas izquierda y derecha generaría un momento de guiñada. Por tanto, sería esencial un control preciso en bucle cerrado para mantener el vehículo en la trayectoria prevista.
La conversión del Audi A8 demuestra que este principio de movimiento puede propulsar un vehículo. No demuestra que exista un coche listo para circular.
## Podría surgir una herramienta útil en lugar de un hiperdeportivo
Es poco probable que el verdadero valor de la tecnología de Rosmar resida en un récord de aceleración. Resulta mucho más interesante su capacidad para recolocar una rueda con respecto al chasis y usarla como anclaje temporal para mover un vehículo inmovilizado.
Esto podría resultar útil en maquinaria de rescate, todoterreno o especializada de baja velocidad, donde sacar un vehículo atascado importa más que la velocidad máxima o la eficiencia energética.
Rosmar puede seguir hablando de un hiperdeportivo capaz de acelerar en 0,3 segundos, pero tendría mucho más sentido desarrollar una máquina que realmente pueda salir andando del barro por sí sola.
Por ahora, el V-04 es un intrigante banco de pruebas mecánico. Puede caminar; solo su fabricante afirma que puede correr.