Renault Filante: ADN chino, ambición coreana
Renault ha desvelado su nuevo SUV grande, el Filante, un ejemplo más de los lazos cada vez más enredados en la industria automotriz. Aunque el rombo francés luce en el frontal, el modelo esconde una plataforma CMA de Geely y tecnología china, pensada sobre todo para el mercado surcoreano. Para los europeos, el Filante será poco más que una rareza digital: se fabricará en Busan para conquistar Asia, Latinoamérica y Oriente Medio, donde la demanda de vehículos grandes y prestigiosos sigue creciendo.
En cuanto al diseño, el Filante es una mezcla extravagante entre SUV y berlina tradicional, que busca diferenciarse con una silueta alargada y una trasera imponente. Los diseñadores de Renault han dotado al frontal de una nueva tecnología de iluminación y una parrilla con un patrón que recuerda al logo de la marca, subrayando sus aspiraciones premium en el segmento E. Con casi cinco metros de largo y una capacidad de maletero que supera los dos metros cúbicos con los asientos abatidos, el Filante promete un espacio interior líder en su clase, sin renunciar a una altura libre al suelo de 201 milímetros y llantas de hasta 20 pulgadas.
Bajo el capó, encontramos un sistema híbrido que combina un motor de combustión de 1,5 litros con dos motores eléctricos, para un total de 250 caballos. Los ingenieros de Renault aseguran que, en ciudad, el Filante puede circular hasta un 75% del tiempo sin recurrir al motor de gasolina, ahorrando combustible y paciencia al conductor. La potencia se gestiona mediante una caja automática de tres velocidades, una rareza hoy en día, pero que debería garantizar una transición suave entre las distintas fuentes de energía.
El interior no escatima en tecnología: el salpicadero presume de tres pantallas de 12,3 pulgadas cada una, creando un ambiente digital casi doméstico para los ocupantes. A esto se suman climatizador trizona, sistema de sonido Bose, retrovisor digital y asistentes de conducción de última generación, incluido un sistema de maniobra evasiva de emergencia. Renault ha reunido un paquete quizá demasiado lujoso y voluminoso para las calles europeas y sus normativas, pero que encontrará su público donde el tamaño y la cantidad de pantallas siguen siendo símbolos de estatus.