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Por qué los motoristas deben respetar el límite de velocidad y no circular entre carriles

Autor auto.pub | Publicado el: 14.05.2026

Los motoristas tienen menos protección en el tráfico y menos margen de error que los conductores. Por eso, exceder la velocidad, circular entre carriles y maniobrar saliendo desde detrás de otros vehículos puede convertir muy rápido una situación de riesgo en un accidente grave.

Menos visibilidad, menos tiempo de reacción

Cuando un motorista circula por encima del límite de velocidad o cambia de carril donde no está permitido, reduce las posibilidades de que los demás usuarios de la vía detecten y valoren a tiempo su movimiento. Circular entre vehículos es especialmente peligroso, igual que aparecer en el campo de visión de otro conductor desde detrás de un vehículo más grande.

En esa situación, un conductor puede iniciar un giro u otra maniobra creyendo que la vía está despejada, cuando en realidad se acerca una motocicleta a velocidad elevada.

El accidente quedó grabado en vídeo

Un accidente de tráfico captado en vídeo mostró a una motocicleta que circulaba de frente chocando contra un coche que estaba girando a la izquierda. Según la peritación, la moto circulaba a unos 73 km/h antes de frenar y a 67 km/h en el momento del impacto.

El conductor no pudo ver la motocicleta al iniciar el giro a la izquierda, porque en ese momento la moto seguía oculta detrás de otro vehículo. Como el motorista superaba el límite de velocidad e hizo un cambio de carril ilegal, se le consideró causante del accidente.

El motorista sobrevivió. Recibió una multa de 680 euros y también tuvo que pagar 731 euros por los costes de la peritación.

En ciudad, 20 metros pueden decidirlo todo

Un vehículo que circula a 73 km/h necesita aproximadamente 20 metros más para detenerse que otro que va a 50 km/h. En tráfico urbano, esa diferencia puede decidir si una situación termina en un susto o en un accidente.

Para un motorista, la velocidad rara vez aporta mucho tiempo. Más a menudo, se lo quita justo cuando ya no queda margen.