Mercedes-Benz S-Class
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Mercedes-Benz S-Class: El lavado de cara más radical

Autor auto.pub | Publicado el: 21.01.2026

Ola Källenius, CEO de Mercedes-Benz, ha ofrecido un inusual vistazo tras bambalinas a la inminente actualización del S-Class (W223), calificándola como una de las modernizaciones más profundas en la historia del modelo. El S-Class, faro tecnológico de la industria automotriz durante décadas, va mucho más allá de simples retoques en parachoques y ópticas. Más de la mitad de sus componentes han sido rediseñados o sustituidos, sumando más de 2.700 piezas nuevas en el buque insignia renovado.

A simple vista, el cambio más llamativo es una parrilla que crece un 25 por ciento, acompañada de una nueva tecnología de iluminación con firma en forma de estrella, un guiño directo al emblema de Mercedes-Benz. Para tranquilidad de los puristas, la clásica estrella de tres puntas sigue erguida sobre el capó. El interior apuesta por un confort aún mayor y una revolución digital: el S-Class será el primer modelo en estrenar el flamante sistema operativo MB.OS. Este software, desarrollado internamente, lleva el asistente de voz a un nivel tal que los botones físicos pasan a un segundo plano, aunque la marca aún no se atreve a eliminarlos por completo.

Sin embargo, la verdadera revolución está bajo el capó. Mientras muchos rivales apuestan por motores más pequeños, Källenius asegura que Mercedes no piensa traicionar a su exigente clientela. El S-Class estrenará un V8 completamente nuevo y mantendrá el legendario V12 en la gama, aunque este último probablemente solo estará disponible en mercados y versiones selectas. Todas las motorizaciones aumentan su potencia y la tracción total pasa a ser de serie.

En el apartado técnico, la suspensión neumática Airmatic se ha perfeccionado para ofrecer una marcha aún más suave. En lo digital, los nuevos modelos pueden compartir datos en tiempo real, alertando a otros conductores sobre baches o placas de hielo. La presentación oficial del S-Class está prevista para el 29 de enero, cuando el orgullo de Stuttgart deberá demostrar, una vez más, que merece el título de "el mejor coche del mundo".