El mercado automotriz chino en 2025: ambición y realidad
El mayor fabricante de automóviles de China, BYD, mantuvo su liderazgo en el mercado pero quedó lejos de sus propias expectativas. La compañía fabricó y vendió 4,6 millones de vehículos en 2025, muy por debajo de su objetivo de 5,5 millones. Eso representa un cumplimiento del 84 por ciento, una brecha notable para un grupo de este tamaño.
De los tres mayores fabricantes chinos, solo Geely logró alcanzar su meta. El grupo planeaba vender 3 millones de vehículos y superó ligeramente esa cifra, entregando 3.024.567 unidades. Una gama amplia de modelos y una fuerte presencia tanto en el mercado local como internacional respaldaron este resultado.
Chery vendió 2.631.381 vehículos, pero se quedó muy lejos de los 3,26 millones previstos. El cumplimiento apenas superó el 80 por ciento. Aun así, Chery retuvo su título como el mayor exportador de automóviles de China, lo que al menos suavizó el golpe en términos de reputación.
El desempeño más débil de 2025 fue el de Great Wall Motor. El grupo vendió 1.323.672 vehículos frente a un objetivo oficial de 4 millones, alcanzando solo el 33 por ciento de su plan. Llama la atención que las cifras publicadas no aclaran qué marcas de GWM se incluyeron, dejando una niebla deliberada sobre las estadísticas.
Las marcas desarrolladas con la participación de Huawei bajo la alianza HIMA lograron el 59 por ciento de su objetivo, vendiendo 589.000 vehículos en lugar del millón previsto. Aquí, la falta de ambición no fue precisamente el problema, sino todo lo contrario.
Las mayores sorpresas vinieron de empresas más pequeñas, aún catalogadas a menudo como startups. Xiaomi planeaba vender 350.000 autos en 2025 pero cerró el año con más de 400.000 entregas, alrededor del 115 por ciento de su meta.
Xpeng fue aún más lejos. La compañía vendió 430.000 vehículos frente a un plan de 350.000, alcanzando el 123 por ciento. Las actualizaciones agresivas de producto y las estrategias de precios claramente dieron resultado.
Leapmotor superó su objetivo en casi un 20 por ciento, vendiendo 596.500 autos. Al mismo tiempo, Li Auto y NIO no alcanzaron sus metas, cumpliendo el 63 y el 74 por ciento respectivamente.
Según previsiones publicadas a finales del año pasado, la industria automotriz china podría convertirse en la mayor del mundo, superando a la actual líder, Japón. Si la predicción se cumple, los fabricantes chinos producirían unos 2 millones de vehículos más que sus rivales japoneses. Sin embargo, eso no significa que todas las marcas chinas avancen al mismo ritmo ni con la misma seguridad.
Los grandes grupos suelen fijar objetivos más por confianza política y bravata de marketing que por la realidad del mercado. Las empresas más pequeñas y flexibles respondieron con mayor rapidez a la presión de precios, los cambios tecnológicos y las nuevas expectativas de los consumidores. La lección de 2025 es clara: en el mercado automotriz chino, el tamaño ya no garantiza el éxito. Ahora importa la capacidad de cumplir lo que se promete.