Lucid new models
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Lucid prepara un robotaxi y una familia de modelos por debajo de 50.000 dólares (43.300 euros)

Autor auto.pub | Publicado el: 13.03.2026

En su jornada para inversores del 12 de marzo, Lucid presentó Lunar, un robotaxi biplaza, y lo vinculó directamente a una nueva plataforma de coches eléctricos de tamaño medio. La compañía quiere usar esa misma arquitectura para lanzar tres modelos más asequibles, aumentar el volumen y convertir la ventaja tecnológica que construyó en el segmento de lujo en un negocio que, de verdad, genere dinero.

Lunar tiene un papel más amplio que el de un simple prototipo.

Lunar no es solo un ejercicio de diseño. Lucid ha desarrollado este robotaxi biplaza como demostrador, sin volante ni pedales, con la idea de mostrar cómo su nueva plataforma puede gestionar el transporte comercial autónomo. La marca apunta a una autonomía teórica de alrededor de 650 kilómetros, junto con una carga capaz de añadir cerca de 320 kilómetros en 15 minutos. La propia compañía subrayó que la función real de Lunar es demostrar que la plataforma puede soportar servicios basados en un uso diario intensivo.

Cosmos, Earth y un tercer modelo nacerán de la misma base.

El verdadero foco, sin embargo, fue la nueva familia de modelos de tamaño medio. La empresa confirmó que la plataforma servirá de base para tres coches de producción, dos de los cuales ya tienen nombre, Cosmos y Earth. Lucid asegura que el precio quedará por debajo de 50.000 dólares (43.300 euros), lo que sitúa a los recién llegados muy por debajo de los actuales Air y Gravity. Ve este tramo del mercado como la vía para alcanzar, a medio plazo, unas 100.000 entregas anuales.

La unidad de propulsión Atlas debe aportar escala y margen.

En el centro del cambio técnico está una nueva unidad de propulsión eléctrica llamada Atlas. Lucid la describe como un conjunto más pequeño, ligero y sencillo, con carcasas delantera y trasera basadas en la misma lógica para facilitar la producción y recortar costes. Baterías más pequeñas, menos piezas y una integración del sistema más ajustada persiguen el mismo objetivo. Según Lucid, la eficiencia es donde está la ventaja real, porque la batería todavía representa alrededor del 30 al 40 por ciento del precio de un coche eléctrico.

El robotaxi apunta a ingresos por servicios, no solo a una réplica de Tesla.

Lucid no presenta Lunar simplemente como una respuesta al Cybercab de Tesla. Reuters informó de que la compañía aprovechó su jornada para inversores para vincular toda la propuesta a nuevas fuentes de ingresos. Suscripciones de software, paquetes de conducción autónoma, licencias de plataforma y alianzas de robotaxis deberían respaldar un avance hacia un flujo de caja positivo a finales de la década. Lucid situó el precio de sus paquetes de asistencia a la conducción y autonomía entre 69 y 199 dólares al mes (60 a 172 euros). Al mismo tiempo, sigue preparando un proyecto comercial de robotaxi basado en el Gravity con Uber y Nuro, y también está en conversaciones con Uber para desplegar a gran escala vehículos basados en la nueva plataforma de tamaño medio.

Los mercados de capitales siguen manteniendo las distancias.

Pese a la ambición, el relato del día del inversor no disipó todas las dudas. Reuters señaló que las acciones de Lucid cayeron casi un 8 por ciento el 12 de marzo, mientras los mercados siguen inquietos por la liquidez, la presión de costes y una demanda de coches eléctricos más débil. Lucid prometió recortar los costes unitarios entre un 50 y un 60 por ciento a medio plazo, pero los inversores esperan ahora algo más valioso que otra presentación pulida.

El anuncio de Lucid marca un giro estratégico. La compañía ya no se limita a vender su diferenciación tecnológica, sino que intenta construir un modelo escalable a partir de ella, en el que los eléctricos más asequibles, los ingresos por software y la movilidad autónoma se refuercen entre sí. Si Cosmos, Earth y su tercer modelo sin nombre llegan al mercado al precio prometido, y si Lunar se convierte en una plataforma de servicio real y no en otra curiosidad de salón, Lucid aún podría convertirse en una empresa que desafíe a Tesla no solo en el relato, sino también en la lógica de negocio.