Lucid acumula 1.470 millones de dólares en coches sin vender mientras su valor en bolsa cae a 1.900 millones
Los resultados del primer trimestre de Lucid dejan una contradicción incómoda para el fabricante de eléctricos de lujo. La empresa fabrica más coches de los que entrega a los clientes, mientras el valor de su inventario ya roza el de toda su capitalización bursátil.
Lucid fabricó 5.500 coches en el primer trimestre de 2026, pero entregó 3.093 vehículos a clientes. Esa diferencia implica que la producción superó a las entregas en más de 2.400 coches. Al cierre de marzo, el valor del inventario en el balance de Lucid había subido hasta 1.470 millones de dólares, 1.250 millones de euros, frente a los 1.110 millones de dólares, 943 millones de euros, con los que cerró 2025.
Esa cifra retrata con claridad la posición actual de Lucid. La capitalización bursátil de la compañía ronda ahora los 1.900 millones de dólares, 1.610 millones de euros. En otras palabras, su inventario equivale a alrededor del 77 por ciento de todo su valor en bolsa. Eso no significa, por supuesto, que los coches no valgan nada. Sí muestra hasta qué punto el mercado está descontando el riesgo del modelo de negocio de Lucid.
Muy lejos del boom del coche eléctrico
La situación actual de Lucid contrasta con fuerza con el rally bursátil de los eléctricos en 2021. Entonces, la capitalización de la empresa superó los 91.000 millones de dólares, 77.320 millones de euros, y durante un breve periodo Lucid llegó a valer más que Ford y General Motors. No fue, sin embargo, el fabricante de automóviles más valioso del mundo. Tesla superó el billón de dólares en ese mismo periodo y se mantuvo como líder bursátil del sector.
Frente a la valoración actual, de unos 1.900 millones de dólares, 1.610 millones de euros, Lucid ha perdido cerca del 98 por ciento de su valor bursátil desde aquel pico de 2021. Ese contexto importa, porque el mercado no está reaccionando solo a un trimestre débil. Los inversores han revisado toda la premisa de que un coche eléctrico caro y técnicamente ambicioso pudiera convertirse con rapidez en un negocio grande y rentable.
Lucid atribuyó en parte el ritmo más débil de entregas a problemas que afectaron al SUV Gravity. Según Reuters, el problema estaba relacionado con los asientos de la segunda fila y golpeó con especial dureza a las cifras de febrero, aunque la empresa aseguró que lo resolvió durante el trimestre.
Gravity soporta más peso estratégico del habitual en un solo modelo
Gravity es clave para la estrategia de Lucid. La berlina Air demostró la capacidad técnica de la empresa, pero un SUV eléctrico grande debería dirigirse a una base de clientes más amplia y rentable. El primer trimestre volvió a mostrar, aun así, el escaso margen de error de Lucid. Un solo problema en la cadena de suministro infló rápidamente el inventario, perjudicó el flujo de caja y obligó a replantear los planes de producción.
Los ingresos trimestrales de Lucid subieron un 20 por ciento interanual, hasta 282,5 millones de dólares, 240 millones de euros, pero la pérdida neta alcanzó 1.030 millones de dólares, 875 millones de euros. El flujo de caja libre fue negativo en 1.440 millones de dólares, 1.220 millones de euros, en el trimestre. En abril, la compañía captó unos 1.050 millones de dólares, 892 millones de euros, de nuevo capital y afirmó que su liquidez pro forma alcanzó los 4.700 millones de dólares, 3.990 millones de euros, al cierre del trimestre.
Eso da tiempo a Lucid, pero no resuelve el problema principal. La empresa necesita ajustar mucho más la producción, las entregas y la demanda. Por ahora, Lucid parece más sólida como empresa tecnológica que como fabricante de automóviles. El producto es caro y técnicamente competente, pero los volúmenes de ventas siguen sin sostener el coste de producción y desarrollo.
La historia de crecimiento da paso a una historia de disciplina
Lucid también suspendió su previsión anterior de producción para 2026. La empresa había fijado antes un objetivo de entre 25.000 y 27.000 coches, pero el nuevo equipo directivo está revisando esas metas. La decisión tiene lógica. Para el mercado, también es dolorosa. La historia de crecimiento está siendo sustituida por otra centrada en el control de costes y en demostrar que existe demanda.
El inventario de 1.470 millones de dólares, 1.250 millones de euros, de Lucid no es solo una partida temporal del balance. Muestra que la calidad técnica y el capital paciente de los inversores ya no bastan en el mercado premium del coche eléctrico. La empresa debe demostrar que puede fabricar coches caros a tiempo, entregarlos a los clientes y reducir pérdidas al mismo tiempo.
La valoración actual lanza un mensaje bastante claro. Wall Street ya no valora a Lucid como la próxima Tesla. La valora como un fabricante de nicho arriesgado, con una tecnología sólida, una producción costosa y una demanda que tarda demasiado en convertirse en caja.
Los equivalentes en euros utilizan el tipo de cambio de referencia del BCE del 7 de mayo de 2026, cuando 1 euro equivalía a 1,1770 dólares.