Italdesign NSX Tribute: El arte italiano sobre ingeniería japonesa
Italdesign ha decidido rescatar del olvido al Honda NSX de segunda generación, que ya empezaba a perder protagonismo en el universo de los superdeportivos, presentando su propia visión bajo el nombre de NSX Tribute. Con la aparente intención de seducir a quienes consideraban demasiado sobrio el futurismo del modelo original, el estudio italiano ha rediseñado a fondo tanto el exterior como el interior del coche. El resultado es una máquina cuyo rasgo más llamativo es una enorme barra de luz trasera rectangular que desafía cualquier lógica aerodinámica en favor del puro espectáculo visual.
Como la producción del Honda NSX de segunda generación terminó apenas en 2022, en Italdesign no vieron necesidad de reinventar la rueda ni de desarrollar una nueva plataforma. Optaron por mantener la mecánica híbrida original, donde un V6 biturbo de 3,5 litros trabaja junto a tres motores eléctricos para entregar hasta 610 caballos al asfalto. La potencia sigue gestionada por una caja de doble embrague de nueve marchas que reparte la fuerza a las cuatro ruedas, permitiendo un 0–100 km/h en unos tres segundos. Cifras más que suficientes para satisfacer a cualquier coleccionista exigente.
Sin embargo, todo el proyecto está envuelto en un halo de exclusividad y cierto misterio, ya que Italdesign no ha querido aclarar de dónde provienen los coches donantes. Considerando que existen menos de 3.000 unidades en todo el mundo, los futuros propietarios tendrán que sacrificar su propio NSX o confiar en que la firma consiga ejemplares de calidad en el mercado de segunda mano. Es otro ejemplo de cómo una producción limitada y un enfoque artesanal pueden convertir un superdeportivo ya raro en un objeto de diseño inalcanzable, con el precio final y el número de unidades reservados solo para los directamente implicados.
La intervención italiana sobre la ingeniería japonesa es, como mínimo, atrevida, sobre todo porque no han tocado la parte mecánica. Todo el esfuerzo se ha centrado en la identidad visual, bajo la premisa de que el "diseño italiano" es argumento suficiente para convencer a los propietarios de reconstruir sus ya escasos Honda. Si esa enorme luz trasera y el interior renovado justifican el esfuerzo y la factura, probablemente astronómica, es un asunto que quedará entre el cliente y su banco.