Hennessey Blackbird
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El Hennessey Blackbird prescinde de pantallas y propulsión híbrida, pero apunta a 220 mph

Autor auto.pub | Publicado el: 04.08.2026

El Hennessey Blackbird se aleja deliberadamente de los sistemas híbridos cada vez más potentes, complejos y pesados que ya son habituales entre los hiperdeportivos. Combina un V8 atmosférico, un cambio manual de seis velocidades, tracción trasera y un habitáculo sin pantallas, pero aun así aspira a alcanzar 634 kW y una velocidad máxima de 220 mph.

La conexión con el conductor prima sobre la búsqueda de récords

Blackbird es el tercer hiperdeportivo de Hennessey tras el Venom GT y el Venom F5. Mientras el programa Venom F5 se ha centrado en gran medida en una potencia y una velocidad extremas, Blackbird pretende conquistar al conductor con el sonido del motor, la respuesta inmediata del acelerador y un cambio de marchas mecánico.

Hennessey e Ilmor Engineering están desarrollando para el coche un nuevo V8 atmosférico de 6,2 litros. El objetivo de potencia es de 800–850 hp, equivalentes a unos 597–634 kW, y se espera que el motor supere las 9.000 rpm. La potencia llegará a las ruedas traseras mediante una caja manual de seis velocidades con rejilla.

Hennessey ha descartado deliberadamente los turbocompresores y la asistencia eléctrica para lograr una respuesta lineal y una conexión más directa entre el acelerador y los neumáticos traseros. La compañía aspira a acelerar de 0 a 60 mph en 2,5 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 220 mph, o 354 km/h. Ambas cifras siguen siendo objetivos de desarrollo, no datos de un coche de producción verificados de forma independiente.

Una estructura de carbono mantendrá el peso bajo control

Blackbird empleará un monocasco específico de fibra de carbono y una carrocería del mismo material. Hennessey persigue un peso en seco inferior a 3.000 lb, o 1.360 kg. Con 1.360 kg, la potencia prevista equivaldría a unos 439–466 kW por tonelada. Un peso final en seco menor mejoraría esas cifras.

Hennessey también ha confirmado una arquitectura de suspensión inboard con amortiguación adaptativa, aunque todavía no ha publicado la geometría detallada. La configuración busca combinar un comportamiento preciso con confort en largos recorridos.

Los neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2 serán de serie, mientras que el control de tracción y el ABS seguirán formando parte del equipamiento. Blackbird apuesta deliberadamente por lo analógico, pero no renuncia a los sistemas electrónicos necesarios para hacer manejables sus prestaciones.

Por cifras puras, no liderará su categoría. El V12 biturbo de 6,0 litros del Pagani Utopia Roadster entrega 635 kW y 1.100 Nm, mientras que el coche anuncia un peso en seco de 1.280 kg. Eso le otorga una relación peso-potencia de unos 496 kW por tonelada. Pagani también ofrece una caja manual pura de siete velocidades, lo que convierte al Utopia en uno de los rivales conceptualmente más cercanos a Blackbird.

El McLaren W1 representa el extremo opuesto del espectro actual de los hiperdeportivos. Su sistema de propulsión híbrido con motor V8 entrega en conjunto 938 kW y 1.340 Nm. Blackbird no puede competir con ese nivel de potencia atendiendo solo a las cifras. Sus argumentos dependerán, en cambio, de la respuesta de su motor atmosférico, la calidad del cambio y la dirección, y el atractivo de un sistema de propulsión menos complejo.

La herencia del SR-71 define la aerodinámica activa

El nombre y las proporciones de Blackbird remiten al avión de reconocimiento Lockheed SR-71. Su elemento aerodinámico más llamativo es una pareja de estabilizadores verticales activos que emerge de la carrocería trasera.

Se despliegan automáticamente a 71 mph, o 114 km/h, y adoptan ángulos opuestos de +71 y −71 grados. Tanto la velocidad de activación como los ángulos de funcionamiento hacen referencia a la designación SR-71. El conductor también puede activar manualmente los estabilizadores a cualquier velocidad.

El avión experimental Bell X-1 inspiró la cuádruple salida de escape con forma de rombo. Los pontones al estilo de la Fórmula 1 y los pequeños apéndices inspirados en los coches de competición LMP1 añaden más referencias al automovilismo en la carrocería.

El techo opcional Sky Glass, con un estrechamiento asimétrico, se inspira en la cúpula del SR-71. Hennessey también emplea cristal en la abertura del mamparo trasero y sobre el vano motor. Así aumenta la luz en el habitáculo y mantiene visible el V8 bajo su cubierta acristalada.

Desaparecen las pantallas, pero el smartphone permanece

No hay una pantalla de infoentretenimiento convencional, ni un cuadro de instrumentos digital, ni mandos en el volante. Un gran cuentarrevoluciones analógico domina la vista del conductor, el motor arranca con una llave física y el varillaje del cambio queda a la vista. Hennessey sostiene que así evita una tecnología de pantallas que envejece con rapidez y mantiene la atención del conductor en la propia conducción.

Blackbird no renuncia por completo a la conectividad. Hennessey afirma que la navegación, Apple CarPlay y Android Auto funcionarán a través del dispositivo del conductor, colocado en un soporte específico sobre el salpicadero. Un equipo de sonido prémium queda integrado de forma discreta en el habitáculo.

Es una solución poco habitual, y Hennessey todavía no ha explicado en detalle cómo implementará CarPlay y Android Auto sin una pantalla de infoentretenimiento integrada. El objetivo declarado es conservar las funciones conectadas sin permitir que una pantalla convencional domine el salpicadero.

Hennessey diseña Blackbird como un hiperdeportivo gran turismo capaz de recorrer cómodamente más de 800 millas, o unos 1.280 km, en un día. Se trata de una afirmación sobre su facilidad de uso, no de una autonomía anunciada con un solo depósito. Las puertas de ala de gaviota, un habitáculo más amplio que el del Venom F5, unos ambiciosos objetivos de insonorización y refinamiento y cuatro portavasos subrayan que el coche no está pensado solo para circuito o exposición estática.

El maletero delantero está diseñado para alojar dos maletas de cabina de tamaño completo. Hay más espacio de almacenamiento en los laterales traseros y el habitáculo. En una categoría donde encontrar sitio incluso para una bolsa pequeña puede resultar difícil, ese grado de practicidad dota a Blackbird de una propuesta diferenciada.

Los compradores europeos aún tienen preguntas sin respuesta

La producción se limitará a 71 coches, y Hennessey afirma que ya se han adjudicado más de dos tercios de la serie. El inicio de la producción para clientes está previsto para 2029–2030, con las entregas a continuación. Se espera que la producción del Venom F5 termine alrededor de 2028.

Blackbird tiene previsto debutar ante el público en The Quail, California, el 14 de agosto de 2026. Los precios parten de 2,5 millones de dólares antes de impuestos. El coste final para un comprador europeo dependerá de los tipos de cambio, los impuestos locales, las opciones, el transporte y los gastos de matriculación.

Hennessey afirma que Blackbird estará homologado para mercados globales clave, pero no ha especificado el alcance de una posible homologación de la Unión Europea, los países donde pretende venderlo ni los precios locales.

Para un coleccionista europeo, es poco probable que el atractivo de Blackbird dependa solo de la velocidad absoluta. Su verdadera singularidad reside en una combinación poco común: un motor atmosférico de alto régimen, una caja manual y un puesto de conducción analógico, junto con una moderna estructura de carbono, suspensión adaptativa y auténticas aspiraciones ruteras.