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Geely y Changan perdieron en Rusia 177 millones de euros, pero su negocio global sigue creciendo

Autor auto.pub | Publicado el: 11.05.2026

Geely y Changan registraron en 2025 unas pérdidas conjuntas de alrededor de 177 millones de euros en el mercado ruso. El negocio local se vio presionado por el crédito caro, la débil demanda, el exceso de stock y los aranceles a la importación, conocidos allí como tasa de reciclaje. Aun así, su situación global es mucho más sólida.

El mercado ruso se ha encarecido para los fabricantes chinos.

Según medios rusos, Geely perdió en Rusia unos 70 millones de euros, pese a que un año antes había obtenido un beneficio de aproximadamente 17 millones de euros. Las pérdidas de Changan rondaron los 107 millones de euros. Además, Changan tuvo que destinar al menos 113 millones de euros a subvencionar préstamos para automóviles con el fin de sostener las ventas en un entorno de tipos de interés altos.

Esto muestra que el negocio de las marcas chinas en Rusia no sufre solo por una demanda más débil, sino por un problema más amplio: los coches se acumulan en los almacenes, la financiación es cara y la presión sobre los precios obliga a fabricantes e importadores a sacrificar márgenes.

Haval parará la producción, pero el motivo sigue en discusión.

La planta de Haval en Tula hará una pausa de dos semanas a partir del 20 de julio. Algunas fuentes rusas la relacionan con la caída de la demanda y con unos almacenes llenos. La propia Haval, en cambio, describe el parón como una pausa técnica de mantenimiento habitual. El hecho es que habrá una interrupción de la producción. La afirmación de que su causa directa sea la debilidad de las ventas sigue siendo discutida según las fuentes. Aun así, el contexto del mercado respalda una conclusión prudente: el mercado ruso del automóvil ya no crece al mismo ritmo que tras la salida de los fabricantes occidentales.

AGR y Evolute avanzan en sentido contrario.

No todos los proyectos con respaldo chino en Rusia están reduciendo el ritmo. AGR, que opera en Kaluga y está vinculada a la producción de Tenet y Chery, está aumentando la producción, trabaja en dos turnos y se prepara para un tercero. La empresa quiere elevar su volumen anual de 120.000 a 150.000 coches y contratar a unos mil trabajadores más.

Al mismo tiempo, Evolute está recuperando la producción en Lípetsk tras un incendio y no prevé una parada de fabricación. La empresa asegura que alcanzará la plena capacidad en los próximos seis meses.

La foto global es más fuerte que la rusa.

Las pérdidas en Rusia no significan que los fabricantes chinos se estén debilitando a escala internacional.

Geely vendió 3,02 millones de coches en 2025, elevó su facturación hasta unos 42.000 millones de euros y obtuvo un beneficio neto de aproximadamente 2.000 millones de euros. Changan vendió 2,91 millones de coches, ingresó unos 19.900 millones de euros y logró un beneficio neto cercano a 495 millones de euros.

Great Wall Motor, grupo al que pertenece Haval, vendió 1,32 millones de coches, facturó unos 27.100 millones de euros y obtuvo un beneficio neto de alrededor de 1.200 millones de euros. Chery también mostró un fuerte crecimiento: 2,63 millones de coches vendidos, unos 36.500 millones de euros de facturación y cerca de 2.370 millones de euros de beneficio neto.

Rusia ya no es un mercado de crecimiento fácil.

La primera fase de expansión de los fabricantes chinos en Rusia se apoyó en la apertura del mercado tras la salida de los competidores occidentales. En 2025, la situación cambió: la demanda se enfrió, crecieron los inventarios y las ventas tuvieron que sostenerse con descuentos y subvenciones al crédito.

Los datos apuntan a que Rusia ha pasado, para los fabricantes chinos, de ser un mercado de crecimiento a convertirse en una prueba de márgenes. Resisten mejor las empresas con producción local, una localización más profunda y un stock controlado. Los importadores que dependen de financiación cara y de campañas promocionales afrontan una presión mayor.