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Ford prepara un rival para el Tesla Model Y y redobla su apuesta por una nueva plataforma eléctrica de bajo coste pese al enfriamiento de la demanda

Autor auto.pub | Publicado el: 06.04.2026

Ford ha decidido no interpretar la desaceleración de la demanda de coches eléctricos como una señal para retirarse, sino como el inicio de una guerra de precios. Jim Farley confirmó que la compañía desarrolla un modelo eléctrico asequible dirigido de lleno contra los Tesla Model Y y Model 3. El movimiento llega después de que la marca recortara parte de su anterior programa eléctrico y asumiera pérdidas multimillonarias, ahora con una vía distinta basada en una ingeniería más simple, menores costes y un producto pensado para el mercado de masas.

Ford se mueve a contracorriente de un ciclo de mercado que ha llevado a muchos rivales a actuar con cautela. Los fabricantes llevaron nuevos modelos eléctricos al Salón del Automóvil de Nueva York, pero Reuters informó de que la cuota de los eléctricos en el mercado estadounidense cayó del 9,6 por ciento en 2025 al 6,5 por ciento en los últimos tres meses, después de la desaparición del crédito fiscal federal de 7.500 dólares, 6.900 euros. En ese contexto, el mensaje de Farley cobra una fuerza poco habitual. Ford no se aleja del coche eléctrico. Quiere ganar la siguiente ronda con un producto más barato y un posicionamiento más preciso en el mercado.

Farley explicó con claridad en el pódcast Spike’s Car Radio que Ford lanzará un coche totalmente eléctrico asequible para competir con los Tesla Model Y y Model 3. Es un dato relevante, porque hasta ahora la marca no tenía una respuesta clara a una pregunta sencilla: qué modelo iba a utilizar para atacar los segmentos de mayor volumen de Tesla. El Mustang Mach-E seguía siendo, en la práctica, una alternativa más cara y menos eficiente. Este nuevo proyecto necesita apuntar al precio y a la escala, no solo a la imagen.

Una nueva plataforma centrada en reducir costes

En el centro del plan está la nueva Universal EV Platform de Ford, o UEV. La compañía asegura que sus ingenieros la han creado específicamente para llevar los eléctricos asequibles al gran público y que, a partir de ella, han construido una lógica de producción completamente nueva. Ford afirma que la plataforma reduce el número de piezas en torno a un 20 por ciento, recorta los elementos de fijación un 25 por ciento y acelera el ensamblaje un 15 por ciento. Doug Field añadió en un comunicado oficial que el objetivo es ofrecer un coste total de propiedad a cinco años inferior al coste de compra de un Tesla Model Y de tres años.

El calendario también empieza a definirse. Reuters publicó el pasado agosto que el primer modelo basado en la plataforma UEV llegará en 2027 y adoptará la forma de una pick-up eléctrica mediana de cuatro puertas con un precio en torno a 30.000 dólares, 27.600 euros. Farley también confirmó en febrero de este año que la nueva plataforma del equipo skunkworks de California debutará bajo una camioneta. Eso significa que el futuro rival del Model Y no surge de la nada, sino como la siguiente rama de una familia eléctrica más barata que ya se ha trazado públicamente.

No es expansión, sino rearme

Eso es lo que hace que la historia sea más interesante de lo que parece a primera vista. Ford recortó sus anteriores ambiciones eléctricas, canceló un SUV eléctrico de tres filas de asientos, redujo la proporción de eléctricos puros en su gasto anual de capital de alrededor del 40 por ciento al 30 por ciento y, a comienzos de 2026, comunicó unas pérdidas netas de 11.100 millones de dólares, 10.200 millones de euros, en el cuarto trimestre, impulsadas por depreciaciones vinculadas a programas de vehículos eléctricos. Por tanto, este nuevo competidor del Model Y no señala una expansión. Señala un rearme.

Ford está sustituyendo una primera oleada grande y costosa por una segunda más pequeña, más simple y más barata. Solo eso ya sugiere que la compañía ha dejado de tratar la electrificación como un ejercicio de prestigio y ha empezado a abordarla como un problema industrial.

Puede que Ford por fin se esté haciendo la pregunta correcta

Ahí está el verdadero fondo de la historia. Ford parece haber planteado por fin de forma correcta el desafío central del coche eléctrico. La cuestión no es solo la demanda, sino la relación entre la demanda y el coste de fabricación. Tesla y los fabricantes chinos rebajaron precios mientras los constructores tradicionales seguían soportando el peso de arquitecturas complejas, ciclos de desarrollo más lentos y cadenas de suministro caras.

Con la UEV, Ford intenta corregir primero esa debilidad, recortando desperdicio mecánico y productivo antes de hablar de grandes volúmenes de ventas. Es una estrategia menos vistosa que lanzar otro modelo halo, pero probablemente más realista. Y en un mercado en el que los compradores se han enfriado y los márgenes se han estrechado, el realismo puede valer más que la ambición por sí sola.