Ferrari UK busca fotógrafo oficial: así es la selección para Silverstone
El automovilismo es un espectáculo visual, un mundo en el que una imagen captada en una fracción de segundo puede valer más que el alerón delantero de tu coche. Ferrari UK ha puesto en marcha la búsqueda de nuevo talento e invita a fotógrafos profesionales a ponerse a prueba sobre el asfalto de Silverstone. Eso sí, conviene no dejarse deslumbrar por el rojo y el barniz italiano: esto se parece más a un curso de supervivencia que a una oportunidad creativa glamurosa.
Un proceso de selección estricto, seis elegidos y Ferrari vigilando de cerca
Ferrari no reparte acreditaciones como si fueran confeti. Este concurso apunta a profesionales dispuestos a llevar su carrera al siguiente nivel. Solo seis superarán el corte y se ganarán una plaza en Silverstone del 22 al 24 de mayo, durante el Ferrari Challenge Trofeo Pirelli UK.
El método de trabajo suena tan disciplinado como cabría esperar. Los fotógrafos no podrán moverse por el circuito a su aire. Greg Childs, fundador de Trackside Focus, junto con el equipo de Ferrari, dirigirá y evaluará cada paso. El material en bruto captado el viernes y el sábado deberá convertirse, para el domingo, en piezas listas para impresión que se expondrán en The Wing, en Silverstone, para la votación del público. Después, al ganador lo enviarán en avión a Barcelona en noviembre para los Ferrari Finali Mondiali, donde tendrá que demostrar su valía como parte del equipo oficial de redes sociales de Ferrari.
Por qué Ferrari hace esto
Marcas como Ferrari no montan concursos así por pura buena voluntad. Es una forma controlada de renovar el lenguaje visual de la marca sin firmar de inmediato contratos con las agencias más caras del mundo. A la vez, Ferrari vincula la iniciativa a la Guild of Motoring Writers Charity, vende el trabajo de los participantes y destina lo recaudado a compañeros que lo necesitan. Es una jugada de relaciones públicas bien medida, que mezcla responsabilidad social con la creación discreta de una base de datos llena de talento ambicioso.
El premio de verdad, sin embargo, no es una membresía gratuita del gremio. Es el acceso. El automovilismo sigue siendo una fraternidad bastante cerrada. Entrar en el equipo oficial de medios de Ferrari equivale, en términos profesionales, a recibir una invitación a cenar con el Papa. Abre puertas que para casi todo el mundo permanecen cerradas.
El concurso exige presencia y equipo adecuado. Ferrari no cubrirá vuelos ni hoteles. Ofrece acceso y estatus, nada más. El ensayo de 300 palabras que se pide para participar debe ser tan preciso como una trazada en una curva rápida. Un buen nivel de inglés y la capacidad de vender tu visión importan tanto como la velocidad de obturación. Cualquier fotógrafo que consiga que su nombre aparezca en el Instagram oficial de Ferrari elevará al instante su valor de mercado en el mundo de la publicidad.
Este concurso recuerda que el automovilismo siempre es una alianza entre máquina y ser humano, tanto si la persona lleva un volante como si sostiene una Canon. Ferrari simplemente está eligiendo a quienes mejor pueden capturar esa alianza con estilo.