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Mercedes-AMG announces new GT3 and Black Series
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El nuevo AMG GT Black Series toma forma junto al GT3 de carreras

Autor auto.pub | Publicado el: 24.03.2026

Mercedes AMG recupera la denominación Black Series y en Affalterbach desarrolla dos coches a la vez: un nuevo GT3 de competición y, en paralelo, un AMG GT Black Series de calle que el consejero Michael Schiebe define como la interpretación más extrema de Black Series hasta la fecha. El movimiento refuerza la imagen más alta de AMG en un momento en que la marca se adentra aún más en la parte alta del mercado.

Mercedes AMG ha difundido imágenes oficiales de los dos nuevos coupés, ambos todavía camuflados. Según varias fuentes, los dos se asientan sobre la actual plataforma del AMG GT, aunque con funciones bien diferenciadas. Uno está destinado a la parrilla del GT3 y el otro devuelve la denominación Black Series a la carretera. AMG ha integrado ambos coches en un mismo programa de desarrollo, surgido del proyecto Concept AMG GT Track Sport del año pasado.

La clave técnica de esta historia es la homologación. El Black Series no regresa simplemente como el AMG más caro o el más ruidoso, sino como un modelo que ayuda a unir en un solo conjunto la ingeniería del coche de calle y la del coche de carreras. Autocar informa de que el nuevo Black Series se desarrolla en paralelo con el próximo GT3 y se situará incluso por encima del GT 63 Pro, que la propia AMG había presentado antes como la versión más enfocada al circuito de la segunda generación de la gama GT. Eso coloca al nuevo modelo en el mismo terreno que el Porsche 911 GT3 RS y de cualquier batalla por récords de vuelta que venga después.

Eso también explica por qué AMG trata con tanto cuidado la denominación Black Series. Ya en febrero, Schiebe confirmó que Black Series seguiría viva porque, para AMG, es prácticamente una obligación, y cada nuevo coche que lleve ese emblema debe ser radical. El último modelo en lucir ese nombre, el anterior AMG GT Black Series, llegó en 2020 con 720 CV y logró lo que entonces era el récord de un coche de producción en el Nürburgring Nordschleife. La nueva generación tiene ahora que superar ese listón. De lo contrario, la insignia empezará a perder peso.

Desde el punto de vista del negocio, AMG sigue una lógica muy clara. Mercedes Benz dijo en enero que los modelos Top End representaron el 15 por ciento de las ventas de turismos en 2025, mientras que Mercedes AMG entregó 145.000 coches, uno de los mejores resultados de la historia de la marca. En ese contexto, el Black Series hace más que ejercer de halo car. Ayuda a sostener los precios, alimenta la exclusividad y aporta una dosis de credibilidad técnica al resto de la gama AMG. Precisamente por eso Schiebe ya había subrayado antes que los modelos especiales de tirada limitada están en el núcleo de la identidad de AMG.

La imagen se vuelve más interesante porque AMG no está eligiendo una sola dirección. Mientras Affalterbach recupera su línea Black Series con motor V8, Mercedes AMG también prepara para 2026 un nuevo GT eléctrico de cuatro puertas sobre la arquitectura AMG.EA. En otras palabras, la marca está construyendo dos futuros a la vez. Un camino pasa por las altas prestaciones eléctricas y el otro defiende la cima emocional del segmento con motor de combustión. El regreso del Black Series deja algo muy claro: AMG no está dispuesta a renunciar al coche de combustión para sus clientes más exigentes hasta que una alternativa eléctrica despierte el mismo deseo con la misma fuerza.

La conclusión es evidente. Mercedes AMG no recupera Black Series para vivir de viejas glorias, sino para usarla como herramienta, llevando a la carretera un nuevo modelo de homologación y reforzando al mismo tiempo el extremo más rentable de la marca. La compañía sigue sin dar una fecha exacta para su debut, pero el mensaje ya parece inequívoco: el próximo Black Series está en camino, nace junto al programa GT3 y AMG pretende redefinir una vez más su propia medida de la radicalidad.