Brabus desata 900 CV en el Bentley Continental GT
El Bentley Continental GT en versión Brabus es lujo con licencia para portarse mal. El preparador alemán por fin se atrevió con el Continental GT coupé y el Continental GTC descapotable, fiel a su estilo: discreto, meticuloso y sin excesos teatrales. El resultado: 900 caballos, 1100 newton metro y un precio que no pide permiso, simplemente se impone.
Por primera vez, los Bentley Continental GT y Continental GTC entran en el programa de Brabus. Hasta ahora, la colaboración era solo una posibilidad teórica, pero se ha convertido en una realidad tan exclusiva como costosa. Brabus llevó el V8 biturbo híbrido de 4.0 litros de 782 a 900 caballos. El par motor subió de 1000 a 1100 newton metro.
Las prestaciones mejoran en consecuencia. El coupé ahora acelera de 0 a 100 km/h en 2,9 segundos en vez de 3,2. El descapotable iguala la cifra, bajando de 3,4 a 2,9 segundos. La velocidad máxima se mantiene en los límites de fábrica: 335 km/h para el coupé y 285 km/h para el descapotable. Brabus supo dónde poner el freno, al menos sobre el papel.
A nivel estético, el Continental de Brabus se distingue por un kit de carrocería completo en fibra de carbono: splitter delantero, difusor trasero, alerón en la tapa del maletero y un sistema de escape cuádruple. Los emblemas de Bentley desaparecen y ceden el protagonismo a la marca Brabus.
Las llantas forjadas Monoblock ZM Platinum de 22 pulgadas rematan el conjunto. Un tamaño que deja claro que este coche no pretende pasar desapercibido.
El habitáculo apuesta casi por completo por el negro, con cuero cubriendo prácticamente cada superficie. El cliente elige entre acabados perforados o acolchados. La fibra de carbono mantiene el ambiente técnico y sobrio, lejos de cualquier exceso barroco. La letra B se repite por todo el interior, dejando en el aire si representa a Bentley o a Brabus. Probablemente ambas, según prefiera el propietario.
Brabus se muestra sorprendentemente discreto con los detalles de la suspensión. Se sabe que la suspensión neumática rebaja la altura en 20 milímetros en el ajuste estándar. Suficiente, ya que el Continental no busca ser un arma de circuito, sino un gran turismo muy rápido.
El paquete de preparación cuesta unos 200.000 euros. El comprador puede elegir: Brabus puede buscar el coche y reconstruirlo desde cero, o instalar el paquete sobre un Bentley Continental ya existente. Así, los coupés terminados parten de 489.000 euros y el descapotable desde 539.000 euros.
La llegada de Brabus al universo Bentley Continental GT deja algo claro: la potencia sigue subiendo incluso donde parece innecesaria, y la individualidad pesa tanto como las cifras de aceleración.