BMW pone fin a la producción del Z4 y se queda sin roadster
BMW ha terminado la producción del Z4 en la planta de Magna Steyr, en Austria, y no hay un sucesor directo a la vista. Por ahora, la marca se queda sin un solo roadster en su gama.
El Z4 se despide y con él se cierra un largo capítulo.
La última unidad del BMW Z4 salió de la línea de montaje de la fábrica de Magna Steyr en Graz, poniendo fin a la generación G29. BMW lo fabricó desde 2018 y compartía su base técnica con el Toyota Supra. La división de papeles siempre estuvo bien definida: BMW mantuvo el roadster descapotable y Toyota tomó la misma arquitectura para convertirla en un coupé.
La última generación del Z4 ofreció motores turbo de cuatro y seis cilindros, una caja manual de seis velocidades y una automática de ocho. A finales de 2025, BMW presentó también el Z4 Final Edition como despedida oficial del modelo. Informaciones anteriores de BMW apuntaban a marzo de 2026 como final de la producción, pero reportes más recientes sugieren que el último coche no salió de la línea hasta mayo.
La era roadster de BMW entra ahora en pausa.
La historia moderna de los roadster de BMW comenzó con el Z1 en 1989. Después llegaron el Z3, tres generaciones del Z4 y el escaso Z8, cuyo diseño hacía un claro guiño al BMW 507 de los años cincuenta. Por eso, el fin de la producción del Z4 no supone solo la desaparición de un modelo. Es también, al menos por ahora, el final temporal de toda la gama de deportivos biplaza descapotables de BMW.
BMW no ha anunciado un sustituto directo para el Z4, algo que tampoco resulta sorprendente. Cada vez es más difícil justificar deportivos de bajo volumen mientras los fabricantes destinan recursos a la electrificación, el software y a los modelos que realmente concentran la demanda.
La decisión tiene todo el sentido desde el punto de vista del negocio.
El Z4 era un coche emocional, no un superventas. Aunque la demanda repuntó hacia el final, eso no cambió realmente su encaje comercial. BMW vendió 9.744 unidades del Z4 en 2025, muy por debajo del pico de 15.827 coches alcanzado por el modelo en 2019.
BMW también puso fin recientemente a la producción del Serie 8 Coupé, Gran Coupé y Cabrio, y tampoco hay un sucesor directo previsto para ninguno de ellos. En conjunto, el mensaje es bastante claro. La gama de la marca se desplaza hacia carrocerías más prácticas, más rentables y, al menos desde la perspectiva de un consejo de administración, más fáciles de defender.
Puede que sea una decisión racional. También tiene algo de desolador. Marcas como BMW solían mantener un roadster en catálogo simplemente porque un roadster era el tipo de coche que una firma como BMW debía construir. Ahora, hasta esa idea parece necesitar una hoja de cálculo.