AC lleva el Cobra hasta 596 kW y apunta a 1.000 coches al año
AC Cars no presenta el nuevo Cobra GT Coupe como un simple ejercicio de nostalgia con techo fijo. Con 810 CV, equivalentes a unos 596 kW, una carrocería de fibra de carbono hecha a mano y un plan para pasar de unos 100 coches a más de 1.000 unidades anuales, este es el proyecto empresarial más ambicioso hasta ahora del pequeño fabricante británico de deportivos.
El Cobra recibe la carrocería que AC nunca llevó a producción en serie en los años sesenta
AC lanza el Cobra GT Coupe, pero la historia no se limita a la versión tope de gama de 810 CV. La clave es otra: AC Cars quiere utilizar el Cobra de techo cerrado para salir del nicho de pequeño fabricante y convertirse en una marca global de deportivos con mayor visibilidad. La producción del coupé biplaza con motor V8 de 596 kW comenzará el próximo año, y las primeras entregas llegarán un año después.
El coupé Cobra no recrea directamente el histórico Daytona Coupe. AC señala más bien al AC A98 coupé, creado para Le Mans en 1964, como fuente de inspiración. De ahí salen una zaga más ancha y una aerodinámica mucho más moderna que la del roadster abierto. En la página oficial del modelo, AC define el Cobra GT Coupe como el primer AC Cobra coupé que llega a producción en serie.
Con 596 kW, tiene más de muscle car que de GT clásico
La receta técnica sigue siendo provocadoramente sencilla. Un V8 de 5,0 litros va colocado delante, la potencia pasa a las ruedas traseras y el conductor puede elegir entre una caja manual Tremec de seis velocidades o una automática de diez. La versión básica entrega 450 bhp, unos 336 kW. El V8 S sobrealimentado eleva la cifra a 720 bhp, aproximadamente 537 kW, mientras que el Clubsport Edition alcanza 799 bhp, equivalentes a 810 CV o 596 kW en términos europeos. AC limitará el Clubsport a 99 unidades.
Las cifras técnicas oficiales de AC atribuyen al coupé más potente 800 Nm y una aceleración de 0 a 96 km/h en 3,2 segundos. Solo por potencia, eso sitúa al Cobra GT Coupe por encima del Ferrari 12Cilindri y del Porsche 911 GT3 RS, aunque su carácter resulta mucho más crudo: capó largo, propulsión trasera, V8 sobrealimentado y una intervención electrónica limitada. El Porsche 911 GT3 RS desarrolla 386 kW y alcanza los 100 km/h en 3,2 segundos, mientras que el Chevrolet Corvette ZR1 lleva todavía más lejos la escalada de los V8, con 1.064 CV, unos 793 kW, y 1.123 Nm.
La estructura ligera y la fibra de carbono importan más que la cifra de potencia
El Cobra GT Coupe utiliza la misma arquitectura básica que el roadster, aunque Autocar afirma que el coupé comparte alrededor del 75% de sus componentes con el modelo abierto. AC lo construye sobre un chasis espacial de aluminio y lo viste con una carrocería de fibra de carbono. La marca había fijado anteriormente un objetivo de peso inferior a 1.450 kg para el Clubsport, pero el equipo de ingeniería habla ahora de mantener la versión sobrealimentada, más pesada, por debajo de 1.600 kg.
Incluso con 1.600 kg, 596 kW darían una relación de unos 373 kW por tonelada. No es solo una cifra llamativa. Convierte el agarre y el comportamiento de los neumáticos en las grandes incógnitas. Si AC consigue afinar el chasis con suficiente calma, el coupé podría convertirse en un gran turismo brutal pero gobernable. Si no, el Cobra GT Coupe corre el riesgo de acabar siendo una costosa máquina de adrenalina que exige más a su conductor que muchos superdeportivos modernos.
El precio mete al Cobra en territorio de lujo europeo
Autocar sitúa el precio en 399.000 libras, unos 460.000 euros. Esa cifra no incluye impuestos locales ni posibles costes de matriculación. Esto ya no es una compra curiosa al estilo restomod. Apunta a los mismos bolsillos que miran Ferrari, Aston Martin y modelos especiales de Porsche.
Desde una perspectiva europea, el precio convierte las emisiones de CO2 y la usabilidad diaria en cuestiones especialmente delicadas. El AC Cobra GT Coupe no ganará ninguna tabla WLTP ni construirá un argumento racional para la ciudad. Gana por presencia, carácter mecánico y el aura de un coche hecho a mano. Precisamente por eso el coupé podría funcionar mejor en Estados Unidos y Oriente Medio que el roadster. Un techo fijo aporta más confort frente al clima, amplía el margen de uso y reduce esa sensación de juguete de fin de semana.
La verdadera noticia es la ambición de AC, no solo los 810 CV
La dirección de AC declaró a Autocar que el coupé debería ayudar a la compañía a crecer desde unos 100 coches hechos a mano al año hasta más de 1.000. Para lograrlo, la firma planea abrir una nueva fábrica en el Reino Unido, y el coupé debería representar una gran parte del volumen futuro.
Es un salto audaz. Mil coches al año suenan a poco al lado de Porsche o Ferrari, pero para AC supondrían multiplicar por diez su escala. Por eso el Cobra GT Coupe debe cumplir dos papeles a la vez. Tiene que sentirse lo bastante exótico como para justificar un precio cercano al medio millón de euros, pero también debe estar lo bastante bien rematado como para llevar a un pequeño fabricante hacia un ritmo de producción mucho mayor.
Radiografía técnica
El AC Cobra GT Coupe Clubsport utiliza un motor V8 sobrealimentado de 5,0 litros que produce 799 bhp, o 810 CV, equivalentes a unos 596 kW.
Según AC, la versión tope de gama entrega 800 Nm y acelera de 0 a 96 km/h en 3,2 segundos.
La versión básica produce unos 336 kW, mientras que el V8 S sobrealimentado desarrolla alrededor de 537 kW.
El coupé utiliza un chasis espacial de aluminio y paneles de carrocería de fibra de carbono. La producción del Clubsport está limitada a 99 coches.
El precio citado por Autocar, 399.000 libras, equivale aproximadamente a 460.000 euros.
Para AC, el Cobra GT Coupe no es solo otro V8 ruidoso con una silueta familiar. Es el momento en el que un nombre histórico intenta demostrar que puede crecer sin perder el encanto peligroso que hizo que la gente lo recordara desde el principio.